Saturday, November 28, 2009

the BI Blackbelts

Mi nuevo blog sobre mi laburo en BI
(para los nerdentals)
http://biblackbelt.wordpress.com/

Saturday, October 17, 2009

Leopoldo Schwarz, tachero

Episodio 1 - El puto bicho





Siempre odié a ese animal desde que lo ví por primera vez. Odiaba sus ladridos histéricos y chillones, odiaba como corría moviendo sus patitas filigranas. Fantaseaba con llevarlo al barrio chino y dejarlo ahi para que lo hicieran al wok, pero dada su diminuta anatomía, no hubiera dado mas que un par de alitas de pollo. Realmente odiaba a ese perro por muchas razones, pero creo que mas que nada lo odiaba porque ella lo quería más que a mí.

Esos meses en particular, los recuerdo de forma muy nebulosa. Vapores de memoria que se mezclan salpicadas de imágenes y se tiñen con las iras y frustraciones de una vida, haciendo fútil el cándido intento de explicar.
Pero sé que tengo que esforzarme por recordar. Tanto depende ahora de eso.
A la hija del dueño del quiosko a la vuelta de mi casa la recuerdo bien de tanto pasar por ahi y comprarle cigarrillos. Era una joven enorme de unos 140 kilos. Su mano, inflada y blanda como un pollo chico, sostenía una caja de cigarrillos que desaparecía entre sus dedos traspirados. Le pedi que me diera unos chicles para evitar el vuelto porque a esa altura ya todo me chupaba un huevo y con o sin chicles no me iba a alcanzar jamás para pagar la montaña de facturas que me acompañaban desparramadas, y en número creciente en sus sobres aún sin abrir sobre la mesa del living desde hacía varias semanas.


Debo haber cruzado la calle a sentarme en el banco de la plaza frente al quiosko para estirar los brazos sobre el respaldo mirando el cielo estrellado.
La fuerza de la costumbre me llevaba siempre al mismo banco desde que había aparecido en mi vida Flowers, este perrito que mi mujer habia traido -o al menos eso decía ella- de la calle.

Diariamente, durante tres años, había repetido el ritual de traer al perro a la plaza atándolo a un árbol frente al banco para ir al bar al lado del qiosko a tomar unas cervezas, hasta que una noche durante uno de estos paseos, mi mujer se fué de casa dejándo sólo una nota en la que decía que no soportaba mas vivir conmigo y que por favor me deshiciera del puto bicho.

El fraseo del resto de la nota era esperable, la amargura usual, ningún nuevo insulto sorprendente. Quizás el efluvio cotidiano de reproches había drenado su capacidad de violencia escrita, aunque admito que había esforzado un par de oraciones torpes formuladas en tono de maldición intentando explicar sus deseos para mi futuro. Pero creo que lo que mas rabia me dio -y no se si habrá hecho esto a propósito- es que escribió la nota sobre un papel en el que yo había escrito la letra de un Tango. Y cuando digo que no sé si hubo algún propósito atrás de eso, es porque recuerdo que había estado buscando esa hoja de papel durante semanas, y que ella siempre había negado haberla visto.
También la posdata era muy llamativa porque pedía claramente que por favor -realmente usaba esas palabras- me deshiciera del puto bicho.

El que siguió fue un tiempo de mierda, pero mas que nada porque las tareas dométicas nunca habían sido mi fuerte. Era como si todos los aparatos de la casa incluído el horno, las hornallas y la pileta de la cocina hubieran dejado de existir de la noche a la mañana desapareciendo abajo de una gruesa pátina de grasa y pilas de platos.

Para empeorar las cosas, me faltaba la vitalidad para levantarme a resolver mis asuntos y la claridad para analizarlos y planear mi vida de cara al futuro.
Solía mirar algo de tele tomando cerveza y pasaba el tiempo incluso mirando toda la mierda que mas odiaba. Una noche mientras andaba la tele me levanté del sillón sin apagarla. Tinelli, Susana, Mirta, Sofovich, Petinatto, y todo el puto resto, los había visto u oído a todos, y si no los había visto, había escuchado o leído lo que otros decían de ellos. Todo mierda! Pura mierda barata! El último centímetro cúbico de birra en mi vaso concentraba mas sinceridad e inteligencia, mas argumento, mas plot, mas suspenso, mas drama, chiste, realidad, gracia, elegancia y contacto con el mundo de lo que cualquiera de estos idiotas podría jamás llegar a entender o trasmitir.
Me calcé la campera y me dirigí a la puerta de calle dejando el televisor encendido a modo de repelente para no tentarme de volver.

Debía de ser por esa puta hora de la noche a la que todos mis compatriotas se planchaban los pliegues grises del neocortex asimilando las imágenes de la última y novedosa estrellita cantante llegada de vaya a saber qué puto olimpo mediocre lleno de estrellitas de un día, que al bailar al ritmo del playback tropezaban o mostraban una teta que accidentalmente se les salía del corpiño.

Necesitaba más nicotina. Que me amenazaba de muerte pero sin mentirme ni volverme pelotudo, y necesitaba otra birra. Pero sobre todo, necesitaba salir de mi casa para sentir toda la abrumadora magnitud de esa nueva soledad.

Fué ahí al abrir la puerta, que escuché el murmullo de un instrumento de tango seguido por una frase de bandoneón inconfundible, la música tenía que venir de algún lugar del edificio. Esa frase... tan conocida... me quedé parado en el umbral de la puerta congelado. Agradecido. Ese Tango!

Atrás mío escuché el ya familiar y apresurado rasguido de uñas en el piso. Me di vuelta y el puto bicho me miraba jadeando en silencio. Algo había cambiado: Ya no me ladraba, y cuando lo hacía no sonaba histérico y chillón sino seguro, casi decidido. Guau! un ladrido: Guau! solo eso: nada mas que lo esencial en un Guau! redondo y claro. Flowers, bicho puto, que voy a hacer con vos? pensé.

Tuesday, September 22, 2009

los motivos

Que me dirías si te preguntara qué razones te llevarían en el futuro -o te llevaron en su momento- a estudiar en la universidad?
Sin querer adentrarme en el largo viaje a la identidad analizando lo que habrá intentado decir mi vieja con lo de "estudiar para llegar a ser alguien", creo que vale decir que seguramente esta pregunta tendrá respuestas tontas, algunas equivocadas y seguramente también otras sinceras y claras.

Seguramente yo no entré a la facultad de ingeniería "para ser alguien". Entré empujado por el odio y el hastío. Y quizás sea esa la razón por la que fallé.

Afuera acaba de hacerse de noche, acá adentro siempre lo fue.

Friday, May 15, 2009

wolfram alpha

migue:
"Algo que escuche que ya estaba por largarse, si la pega bien....no te digo que Google tiembla, pero........"

yo:
Google intenta hacer algo similar con google squared, solo que la base tecnologica no es la de wolframalpha.
En general lo mas fascinante de estos avances no es la tecnologia en si, sino la idea, digamos, el "avance" logrado a partir del uso de una innovación técnica.

Y suele suceder que una determinada base tecnologica existe durante un tiempo a veces mas largo, otras mas corto hasta que aparece una innovación que sabe utilizar el potencial de esa tecnologia.
Asi un científico descubre un material nuevo que -por decir algo- se contrae en presencia de metano, y creyendolo totalmente inútil, lo guarda en una estantería. Hasta que alguien inventa el calzonzillo a prueba de pedos hecho con fibras de ese material.

Wolfram alpha es muy interesante no solo por la innovacion en si , que es la inteligencia de la búsqueda. Posiblemente sea además (posiblemente, porque después de todo... quien sabe?) una primera prueba, una "killer app" de algo mucho mas grande. De una manera similar tal vez, al telégrafo y el teléfono que fueron los primeros avances hechos posibles por la por entonces joven y aún misteriosa tecnología de la electricidad cuya verdadera primer "killer app" probablemente haya sido la luz.

En el campo de la tecnologia, al igual que en la religion, existen "true believers", gente dispuesta a dar saltos de fe y a creer cualquier cosa que tenga suficiente sex appeal. Algunos que creen firmemente en la existencia de inteligencia extraterrestre (entre los que me incluyo, pero lo mío es TOTALMENTE racional, te lo aseguro), otros que creen en el "advenimiento" de la singularidad de ray kurzweil (no me incluyo). Y cada tanto aparecen en los medios noticias sobre desarrollos y eventos que alimentan las fantasias de fe de esta gente: el LHC en Ginebra, en su momento el Hubble, las misiones Apollo o los robots de la robocup que quieren ganar el mundial de 2050.

Nacen nuevas religiones tecnologicas. Nadie hablaba de inteligencia artificial antes de Alan Turing (algun griego quizás? lu? julius?), y hoy encontrás cualquier matiz en la escala de grises de la fe singularitana interdisciplinaria: desde blanco papal de fe absoluta kurzweilliana nanotecnológica hasta oscuro escéptico negador

Y Wolfram(el tipo, el stephen wolfram) es el tipo de persona que produce el tipo de ciencia que alimenta las fantasias de los true believers (NKS=New Kind of Science, literalmente!).
Wolfram alpha es posiblemente la primer killer app de NKS.

Wednesday, September 03, 2008

Leopoldo Schwarz, tachero, leyó



El porvenir es tan irrevocable
como el rígido ayer. No hay una cosa
que no sea una letra silenciosa
de la eterna escritura indescifrable

cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
es la senda futura y recorrida.
Nada nos dice adiós. Nada nos deja.

No te rindas. La ergástula es oscura,
la firme trama es de incesante hierro,
pero en algún recodo de tu encierro
puede haber un descuido, una hendidura.

El camino es fatal como la flecha
pero en las grietas está Dios, que acecha.

Jorge Luis Borges - Para una versión del I-King


Sunday, August 17, 2008

La chica del lago VI



Viene de la chica del lago V

La mano, los dedos que al abrirse soltaron la pistola que cayó entre los cuerpos en la alfombra, eran los míos, no quedaba duda: eran los míos, tenían que serlo porque los veía delante de mis ojos, los mismos dedos que parecían haberla guiado apuntando y disparando. Ana estaba en la silla detrás del vidrio. Una herida en el centro del pecho desnudo, los ojos, la boca abierta. Pensé en ir a desatarla, pero miré primero a mi alrededor para terminar de orientarme y vi en el descanso de la escalera que bajaba al río cuatro figuras que parecían congeladas en el acto de subir.
Eran Jimmy, yo, Tommy, y Henry. Al acercarme, vi como empezaban a bajar las escaleras en marcha atrás. Iban bajando hacia atrás como si el tiempo pasara al revés. Llegaron a la puerta de barrotes, que se abrió al salir yo para meterme gateando hacia atrás con los pies primero en el agua luego de retirarse los lagartos. Jimmy llevaba en la boca un cigarrillo encendido que se apagó al contacto con el fuego del encendedor para terminar en el atado junto con los demás. Tommy, y Jimmy discutian gesticulando, Henry fué el primero en desaparecer desandando sus pasos hacia el living.

Lo seguí y vi como se sentaba en el sofá para mirar hacia la barra del bar. Ana medio vestida, se desvestía agachándose a dejar ropa por el suelo mientras atrás de la barra, la chica, la del muelle, la novia de Henry, también desnuda sostenía en la mano un vaso que se iba llenando a medida que tomaba. Ana, desanduvo unos pasos hasta adonde estaba la otra chica que la abrazó besándola en el cuello.

Tommy volvió llegando al sofá y se quedó hablando con Henry unas palabras aspiradas al revés, mientras Jimmy volvió sobre sus pasos que lo habían hecho pasar por la barra. La chica tomó la llave de la que me había hablado Tommy y que estaba al lado de un vaso de wisky para volver atrás el acto de cerrar el baúl y sacar un bulto grande que luego Jimmy se llevó yéndose hacia el depósito de donde evidentemente lo había traído.

Atrás mio escuché un zumbido. Un ruido apagado y vibrante como de un motor eléctrico. Me dí vuelta a mirar y vi a Pedro Morgante, mi compañero del primer año de la Universidad del Cine. Estaba colgado boca abajo del techo mirando por el ocular de una cámara gigantesca que zumbaba fijada a un carro de travelling que se deslizaba por unas vías pegadas al techo. Cuando vió que lo miraba se dirigió a mi guiñando un ojo.
Asi es mas loco, dijo Pedro. Claro, contesté, pero tenés que poner la cámara al revés también, ponela de cabeza, entonces cuando pasemos la película, la damos vuelta poniendo los fotogramas al derecho, y de esa manera podemos mostrar la acción en orden cronológico. En seguida llegó un ejército de asistentes de cámara a corregir el error poniendo la cámara de cabeza. La escena estaba congelada, los asistentes corrían por el living midiendno luz incidente, luz reflejada, dando indicaciones, corrigiendo luces, prendiendo spots, cambiando gelatinas.
Listo! me gritó pedro y me lanzó un cigarrillo de la misma marca de los que tenía la chica del lago. Lo encendí y la escena continuó: La chica del muelle y Ana besandose. Cuando ví a Jimmy desaparecer en el depósito caminando hacia atrás lo seguí.

Las luces estaban apagadas y las estanterías se iluminaban solamente con el fulgor de mi cigarrillo. En uno de los pasillos mas alejados se escuchaban pasos y ruidos como de alguien que acomodaba cosas en la estantería. Caminé hasta allá. Cuando llegué, vi a la chica del muelle que cargaba unos rollos gigantescos de película en un carro. La chica levantó la vista, esto también es para vos. Estados alterados, de Ken Russel, la escena del laboratorio, te acordás?
Claro, dije, William Hurt está solo en el laboratorio experimentando con drogas psicotrópicas mientras sus amigos están en el bar, el laboratorio está oscuro cuando ellos lo llaman para que vaya, y cuando él sale por la puerta, la cámara se queda en la oscuridad viendo como se va por el pasillo y luego hace un movimiento muy lento hacia un armario abierto y oscuro que está sobre el pasillo frente a la puerta y en el que solo se ve un brillo misterioso de algo que no se sabe que es. Y vos que pensás que puede ser? preguntó la chica, un tubo de ensayo, un microscopio, el ojo de una bestia, puede ser cualquier cosa, contesté.
Ves que la merecés? es para vos, y es hora de irte. Pero, y los demás? Ana? adonde están? y como hago para llevarme las cosas?
Ana está muerta, no te acordás? los mataste a todos. Y lo que necesitás para llevarte las cosas está en el baúl al lado de la barra.

La chica me acompaño al living. El cigarrillo ya se acababa y lo apagué pero ya mis ojos podían ver mejor. Cuando llegamos al Living vi la llave sobre la barra, los cuerpos de Tommy Jimmy y Henry estaban tirados en la alfombra, Ana seguía en la silla del balcón. Tomé la llave y abrí el baúl. Adentro había una mochila negra enorme. parecía una de esas mochilas que se usan para trekking pero estaba hecha de un material impermeable y liviano. Y acá me tengo que llevar todo eso? pregunté. Buceando, contestó la chica sonriendo, pero se te acaba el tiempo. Corrí hasta el depósito, y metí una cámara arriflex 16mm blindada, tres lentes, y llené el resto con celuloide virgen. Cuando volví al living encontré a la chica dandome la espalda, las manos apoyadas en la barra, en una de ellas el atado de cigarrillos, en la otra el encendedor, el pareo subido hasta la cintura. Movia las caderas para mostrarme el culo invitándome. No querés hacerme unos mimos antes de irte?

Le saqué dos cigarrillos y le alcancé uno. Tengo la impresión que haga lo que haga, es lo equivocado, dije. Entonces por que no me la metés un poquito? preguntó. Porque de todos los errores, ese puede ser el peor? le contesté preguntando.
La chica sonrió, dió una pitada larga mirandome y se acomodó el pareo. Luego de un rato largo de silencio terminamos nuestros cigarrillos. Te tenés que ir, los lagartos ya no están más, dijo la chica. Y me acompañó a la escalera de piedra. La puerta de barrotes estaba abierta. Te espero en el muelle, rami, dijo entonces y me lancé al agua.

La mochila pesaba mucho y a pesar de la facilidad para nadar, me costaba avanzar, braceaba esforzándome, veía el fondo del río pasar por debajo mío rápidamente, pero tenía la sensación de no ir lo suficientemente rápido, de avanzar cada vez mas lento. Cuando vi el muelle a unos veinte metros ya casi no me quedaban fuerzas, con el pie rocé el fondo y me empezaba a faltar el aire, cada vez que braceaba avanzaba menos, mis brazos ya no tenían reservas. Llegué con lo último a pararme en el fondo del río a metro y medio del muelle, La falta de aire, de fuerza, sentí el sabor de los cigarrillos subiendome desde los pulmones, desesperado traté de sacarme la mochila pero era imposible deshacer los seguros. La mochila me apretaba el pecho y la cintura, la Arriflex, los lentes, los rollos de celuloide, me era imposible sacarmelos de encima. Arriba en el muelle estaba la chica, fumando y mirandome. Yo la vi claramente cuando me saludó con la mano, entonces sentí el agua fría llenandome los pulmones, una última, inútil brazada hacia la superficie, que no logró despegarme del fondo.

La chica tiró su cigarrillo al agua y morí.

-Ende gut, alles gut-

Sunday, August 10, 2008

La chica del lago V


viene de la chica del lago IV



Era evidente que para atarme habían utilizado los recursos del depósito, mis piernas y mis brazos estaban pegados con cinta a las patas y los apoyabrazos, en la boca sentía algo como un pedazo de tela y otro pedazo de cinta me daba la vuelta a toda la cabeza tapándome la boca. El mareo inicial no se iba. Al contrario. Empezaba a sentirse como una embriaguez cálida y confusa, me costaba fijar la vista y la atención. Al otro lado del vidrio sucio de las ventanas se veían siluetas bailando, una de ellas se acercó gateando a la ventana y besó el vidrio lascivamente. Era Ana. Estaba desnuda y desde atrás se le acercó Jimmy besándole el cuello. Ana golpeteó el vidrio con las uñas saludandome con una sonrisa mientras se metía en la boca los dedos de Jimmy, que se levantó y en seguida apareció Henry que se la subió a cuestas tomándola por abajo de las piernas y cogiéndola contra el vidrio. Tommy se acercó y golpeó la ventana con el caño de su pistola brillante.

Ana y sus mejillas de pecas, un camuflaje de inocencia para esconder esta lujuria vuelta obsesión. Ana, tantas veces sorprendente en sus interpretaciones durante clases de semiotica, tan semiótica en su avidez de interpretar las simbologías del arte. Estaba estudiando. Estudiando géneros sexuales, sus lineamientos paradigmáticos, elementos semánticos, detalles de sintaxis, desarrollo, y plot sexual.
Coger es un arte! exclamó decidida y llena de elan investigativo desde atrás del vidrio mientras la acariciaba el metal cromado de un arma que no tardó en meterse en la boca sintiendo seguramente el sabor carbónico y picante de la pólvora quemada. El acto de chupar el caño del arma, tan claramente análogo al de tener en la boca el o las pijas duras de Jimmy, Tommy, Henry, o la mía, para ella, vuelto objeto de estudio para entender la construcción del juego de poder de una puesta en escena cinematográfica.
Entendés? dijo lamiéndose, no es lo mismo mostrar una felatio normal, si querés mostrar la relación de poder. Le faltan niveles de agresión latente, pero reemplazando el pene por un arma, la relación se vuelve evidente, obvia, y de pronto el acto transporta aspectos sintagmáticos mas claros de una intensidad y pureza inalcanzable en el acto natural!

Las imágenes, los ruidos, los cambios de temperatura, el tacto de la brisa en el pelo, todo persistía en mi mente y volvía a ser visto, escuchado, sentido en una sucesión sensorial de estímulos encimados unos con otros, los dedos de Jimmy, la sonrisa de Ana, el tic tic de las uñas contra el vidrio. Un cosquilleo tibio me latía en las sienes, y por momentos podía sentir las voces como si me hablaran directamente a mi para luego ver la escena desde mi confinamiento en la silla, y mas tarde encontrarme a mi mismo del otro lado del vidrio enunciando plétoras de monosílabos sexuales cuya única función sintáctica parecía ser la de conectar una embestida con otra.

Ana reía, gritaba, pedía mas, cambiaba de posición, Jimmy aparecía con vasos de whiskey, le acariciaba los pechos, Henry la cogia, Tommy gritaba furioso, y todo se repetía y mezclaba, Tommy, Jimmy, los dedos en la boca, mi fraseo monosilábico, la lengua caliente de ana y su aliento fresco en el beso del recital, su mano en mi cintura durante fiestas pasadas y la de Tommy pegándole en el culo, los gritos pidiendo más, y sus sonrisas hermosas, las de antes, y las del otro lado del vidrio, las que hubiera querido ver dedicadas a mi y las que serían para otros, para jimmy, henry, para tommy con su pistola y los besos y mordiscos en el cuello, mordiscos de dientes que se clavaban suavemente disparando escalofrios, y ojos cerrados, bocas abiertas, lenguas húmedas explorando piel caliente, saboreando el calor genital de una tropa de hunos de gesto animal dibujado en el diámetro de los ojos, en el porte de la dentadura con multitud de caninos lanzándose a marcar ese cuello apenas adulto, el abdomen, las nalgas expectantes.

En un violento trip empático yo era todos ellos, viendo la escena desde los ojos de todos. Tommy, la pistola cargada, Jimmy dandole whisky en la boca a Ana, yo mismo detrás del vidrio, retorciendome para liberarme, Henry desnudo y mojado de traspiración, montado arriba de Ana besándola, o la misma Ana en cuyos ojos el proceso de significacion sexual al unir significantes -la palma del pie derecho de Ana con la pantorrilla izquierda de henry- seguía construyendo significados componentizados en sintagmas escénicos. La palma de su pie acariciando la pantorrilla suavemente, o el talón del pie golpeándola con la furia luchadora de quien quiere librerarse, viste? me preguntaba Ana. Son dos sintagmas distintos!

BASTAAAA!!! grité siendo todos ellos y extendiendo un brazo que terminaba en fuego de pistola. Dos disparos, tres, cinco, ocho, humo de pólvora, cuerpos perforados en caída silenciosa hacia la alfombra y un estado repentino de consciencia alerta.
La ventana del living estaba rota, los cuerpos de Jimmy, Henry y Tommy en la alfombra, y en la silla detrás del vidrio roto el cuerpo atado y sin vida de Ana.


-Continuará-